Día 0 – Comienza todo.

Mi jefe me dijo al llegar a la oficina, que la persona que llega nunca es la misma que la que se va.
Estoy 100% de acuerdo con él.
Este relato parte de ese concepto.

Muchas cosas habrán de cambiar de ahora en adelante; pero por ahora, toca comenzar el relato de nuestro viaje alrededor del mundo.

Este es el primero de no-sé-cuántos posts (realmente sí sé, pero no les voy a decir, muejejeje), escritos por mi a medida que iban pasando los días durante el viaje. Por supuesto, todo relato necesita una introducción, y bue… era esta. 😛

A leer se ha dicho.
(Y por cierto, comienzo en cero porque en C/C++ las cosas se cuentan desde el cero, no desde el uno, así que ahí tienen. </geek>)
————–

Caracas, domingo 20 de julio de 2008.
Nuestro día comenzó, pues, como comienza un día de viajes. El corre-corre de un lado al otro, los malos humores por escuchar repetidamente “¿ya guardaste <inserte acá objeto>? Cuidado y se te olvida <inserte acá otra cosa que no tiene nada que ver con la primera>” — y evidentemente, no nos íbamos acordar de dichas cosas hasta que estuviésemos en el avión, o peor, en pleno viaje, así que qué más daba. Igual el humor llegó a tal punto que mis papás casi terminaron peleándose.

Tras despedirnos de nuestros tíos y primos en Caracas, partimos a Maiquetía. Nuestro vuelo saldría a las 5 de la tarde, así que mínimo tendríamos que estar allá 2 horas antes, quizás más.

Claro, al llegar allá, lo primero que hicimos fue envolver nuestros morrales en plástico. Ya sabemos demasiado bien lo ladrones que son en el manejo de equipaje (podrán ser honestos algunos, pero mientras escribo esto, no puedo hacer otra cosa sino recordar el relato de un pana, que al regresar de su viaje desde Argentina, tenía sobrepeso en sus maletas -como 30 kilos- y al llegar acá, pesaban algo así como 14. ¿Y entonces?), así que preferimos prevenir, para después no estar lamentando pérdidas – después de todo, nuestras mudas de ropa eran extremadamente limitadas, y necesitabamos llevar todo. De hecho, nos faltaría ropa.

Al envolverlos, se redujeron muchísimo de tamaño, cosa que los hizo más fáciles de cargar. Nos fuimos al mostrador de Lufthansa (no sin antes pasar por el control de la Guardia Nacional, que no fue la gran cosa – simplemente que nos vieran el pasaporte y los pasajes), y nos metimos en la cola para el chequeo de los pasajes.

Allí, nos dijeron algo que nos hizo felices.
El vuelo estaba sobrevendido.

Quizás se pregunten por qué estábamos felices, si eso implicaba correr el riesgo de no ir. Pues bueno, cuando estábamos en la aduana, una señorita (no supe identificar su uniforme, pero de la aerolínea no era) nos entregó a todos en la cola unos papeles (que creo que aún tenemos guardados) diciéndonos que el vuelo estaba sobrevendido, y que por consiguiente, nos estaban ofreciendo la posibilidad de ceder voluntariamente nuestros asientos, y que la aerolínea nos daría, como agradecimiento, 700 euros (a cada uno) en vouchers (o bauche pues, pa que se entienda xD) para cambiarlos por pasajes, o si queríamos cambiarlos por efectivo, 600 euros.
Y además, nos pagarían estadía en un hotel cercano, transporte, comidas, y nos reservarian inmediatamente un asiento para el día siguiente. Lo mejor de todo esto era que, si el vuelo del dia siguiente estaba sobrevendido (y las probabilidades de esto eran muy altas) podíamos volver a ceder los asientos, y repetir esto de nuevo – incluidos los vouchers.

¿Algun@ tiene duda acerca de nuestra elección? 😛
Luego de llenar unos formularios para recibir los vouchers, salimos de nuevo. Nos dijeron que volviéramos a chequear a las 4 p.m., y que si efectivamente teníamos que quedarnos, nos darían nuestro equipaje, el voucher, y nos llevarían al hotel. Como agradecimiento por ceder los puestos, nos pagaron -independientemente si nos íbamos o no- el almuerzo (o parte de él, al menos) en el restaurant del aeropuerto, así que subimos hasta allá, pedimos unas pizzas, y comimos.

Llegaron las 4, y bajamos de nuevo hasta el control de la GN. Al entrar, ya no estaba la señorita amable que nos atendió inicialmente, sino un funcionario que nos comenzó a bombardear con preguntas: viajan juntos, hacia dónde se dirigen, cuál es el propósito del viaje, etc., etc. Le contestamos todo, y nos dejó pasar.

Una vez en el mostrador, nos dijeron que, sí, tendríamos que quedarnos. (¡Wiiii! ¡¡1800 euros!!)
Ayudamos a una inglesa que también había cedido su puesto a cargar su maleta, y ella comenzó a contarnos que había estado de mochilera, y que se estaba yendo a Londres apenas con 50 euros, así que los 600 extra no le caian nada mal. Cuando llegamos al mostrador de reservaciones del hotel (y donde nos darian nuestros vouchers para cambiar), el radio de la señorita que nos atendió comenzó a sonar.

“Sí se van a tener que ir; 5 personas acaban de llamar para decir que no van a poder llegar, así que se liberaron esos puestos”.
¿Cómo es que dicen? “Lo que fácil llega…”

Mientras nos lamentábamos por nuestra “pérdida”, buscábamos las maletas de nuevo, y soltábamos -no con muchas ganas, cabe destacar- los vouchers ya firmados, la señorita trataba de explicarle a la inglesa (en inglés), que teníamos que irnos. Fue gracioso, porque ella le entendió mal y le contestó que no, que ella se podía quedar (le entendió como si le estuviese preguntando, no afirmando), y cuando la señorita le dijo “no, you HAVE to go” (es decir, “no, TIENE que irse”), la inglesa puso cara, primero de entendimiento, y luego de “Oh. -_-“.

Nos despedimos rápidamente de mis papás y de mi primo (que nos había acompañado desde Mérida… vago ese ¬¬), llenamos las hojas de inmigración, y salimos corriendo hasta la puerta. Entre todo el trámite y la cuestión, había pasado como media hora, y el abordaje ya llevaba tiempo.

Cuando llegamos a nuestra puerta, esto fue lo que vimos:

A340-300 Lufthansa - de lado

A340-300 Lufthansa - frontal
Ya saben -o al menos, eso creo- que amo la aviación, así que… (y no, no se valen comentarios estilo “qué raro, tú tomándole fotos a los aviones ¬¬”) …el próximo post va a tener que ver con eso.

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3 comentarios en “Día 0 – Comienza todo.

  1. muy buenooo el cuento esperaremos por mas.

  2. Jeje, chévere tu post mi beloved. Increíble la capacidad que tienes para detallar minuciosamente los sucesos por escrito 🙂
    Apenas es la segunda vez que publico en tu blog ^-^
    Un abrazo inmenso.

  3. Ya sè que tienes tiempo planeando estos post, pues venga, ahora es que comienzo a leerlos.

    Muy buen relato. Me encanta lo detallado. Ya seguirè leyendo y comentando cuando tenga chance.

    Un abrazote!

    Saludos,

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