Y luego de la tormenta, viene la calma…

Cuando escribí la semana pasada acerca de la calma antes de la tormenta, creo que nunca imaginé cuan fuerte sería la susodicha tormenta.

De vez en cuando nos toca pasar por situaciones buenas, normales, malas, y al borde del desastre y locura total. La semana anterior estuvo plagada de situaciones como las dos ùltimas que nombré. Muestra de ello: las 2 entradas anteriores a esta (pasando, claro está, la de Super Smash Bros).

Más que todo, me gustaria contestar (y antes que nada, agradecer) a las personas que leyeron dichas entradas. Y quizás con las respuestas aclare para mi mismo (y por qué no, también para los demás) algunas cosas…

Con respecto al comentario de @NeoGabox: En efecto. Algunas veces me ataca el cinismo, pero pienso que lo de “yo te escribì, blablabla…” es la excusa perfecta en este tiempo (¿”tiempo”? God, I feel old…), y cuando leo algo por el estilo, tiendo a fijar la culpa en la persona que me escribe, en vez de nuestros “espectaculares” servicios de telefonía movil, como vomistar, movilshit, y digicrap.

Si bien es cierto que algunas veces uno escribe y efectivamente no llega nada (me ha sucedido; enviando mensajes a personas que estaban prácticamente al lado, y nunca llegaban — por cierto, no pregunten por qué…>_> tengo mis razones, damn it!); muchas otras veces uno se fia -me incluyo, why not?- de lo desconfiable de los sistemas de mensajería de texto, para excusarse de las cosas. Y aunque la persona en cuestión por supuesto usó mi desconfianza en este sentido en mi contra (siendo como la hermana que nunca tuve, lógico que no debería desconfiar), pues en este caso no me quedó otra. Es decir, habían muchos otros medios para hacerme llegar lo que tenía que saber, y un mensaje de texto no es, ni de vaina, una forma adecuada. Punto.
Y ojalá fuese cosa mía nada más, pero el 100% (sin exagerar) de las personas que han comentado acerca de ese punto, concuerda conmigo.

***

Por otro lado, en cuanto a los rollos existenciales de nuestra contraparte femenina (lo que dice chuy)… En 8 años de amistad, me acostumbré a lidiar con esas situaciones, aunque claro, soy hombre, y por tanto, jamás seré capaz de lidiar perfectamente con eso. Pero honestamente, hay veces en que sencillamente, no las comprendo. Tener a una mujer como mejor amiga en muchas ocasiones es lo mejor que podemos tener, y en algunas otras (como cuando ellas andan “en esos días”) pues… digamos que no. 😛

***

Lo que dice Kelly (la misteriosa lectora de mi blog, que me hace sonrojar de vez en cuando al leer sus comentarios — y pensar que acá no hay nadie que diga algo similar; Murphy otra vez haciendo de las suyas. Damn you Murphy, damn you…>_>) con respecto a lo de sentimental y a darnos mala vida por todo: en efecto, es cierto. Yo, como soy una contradicción andante, soy extremadamente lógico al pensar las cosas, pero a la larga, me dejo llevar por lo que siento a la hora de decidir cosas. De ahí que el cinismo de vez en cuando se apodere de lo que pienso… Y, antes yo solía tener paciencia hasta para regalar, pero de un tiempo para acá, se me agota más rápido de lo normal, y bue… cuando me molesto, es preferible que se quiten de mi camino, y me dejen ser. Yo me dejo de idioteces muy rápido, pero mientras esté molesto, es mejor “dejar así”. Extraño tener paciencia.

Y tienes razón: la vida es demasiado corta, y especialmente lo es como para ponerse a amargarla con cosas como estas. 🙂 Saludos y besos para ti. Nuevamente, gracias por leerme.

***

A mi otro yo (ella sabe quién es): Lo sé. Y ya ella -como dices- me “excomulgó” por un tiempo (y lo peor es que no fue por mi culpa; bue, tú ya ese cuento lo sabes). Pienso yo que, en otras circunstancias, pareciera que fuese mi turno de hacer eso, pero honestamente no puedo. Dejar que pase un tiempo, en este caso, es inútil. Lo demás, ya lo habíamos hablado vía messenger.

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No sé, a estas alturas ya pienso con más claridad, y me sorprende haber posteado algo que por lo general nunca habría hecho, pero no tengo otra manera. Para mi, una relación de casi 8 años se dejó perder por un simple detalle, y me molesta, y me duele (porque no estoy feliz, en lo absoluto, de haber pasado por esto — ya yo di una segunda oportunidad, y para mi, no existen terceras…), pero a pesar de todo, estoy tranquilo. Ella no me ha llamado, ni ha hecho algún intento de arreglar la situación. Mejor para mi, porque así no dudo, y no termino socavando mi propia determinación a no culparme por lo que sucedió. El error no lo cometí yo, y por tanto, no puedo ser yo quien lo arregle. No me corresponde.

En fin… creo que enredé un poco más las cosas, antes que aclararlas. 😛

In the end, I just need someone to be at my side right now.

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Un comentario en “Y luego de la tormenta, viene la calma…

  1. Ay mi niño!!!

    Pues armese de valor… hagase el macho… saca fuerzas jajaj (que mamerta me puse no??) en pocas palabras haste el digno… date a desear (si ya se que suena a un rollo mas de pareja a amistoso) dejala que valore ella tu amistad..(y te lo digo aca porque no he tenido oportunidad de verte en el messenger como cosa rara) deja que te extrañe un tantito…. no se… es que cierta srita no debe de ser tan…. dios.. es que te siente seguro como amigo y que le aguatnas todo… bahh

    estem creo que ya me enrede demasiado (y como consecuencia todavia mas a ti) Que novedad!! en fin… cualquier cosita… escribe sale vale??

    I(l)U/me??? jajaja

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