Una madrugada…

Es interesante ver cómo las horas en las que uno se inspira, no necesariamente son durante el día.
También lo es el hecho de haber despertado a estas horas, y que mi primer pensamiento haya sido en ti.
Pienso en el día en que pueda verte. En el tiempo que falta para que ese día -que aún no tiene fecha- llegue.
Extraño tu presencia, tu mirada, tos hermosos ojos; tu figura, tu piel, y sobre todo, el sabor de tus labios.
Te entrego mi corazón, no en bandeja de plata, porque no aguantaría el frío del metal, sino en tus manos, para que seas tú con tu calor quien lo mantenga. Es tuyo para guardar o romper, si así lo deseas. Pero, ante todo, no me lo devuelvas. Sólo espero tu respuesta…
En resumen, te extraño. Deseo verte. 
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s