Extraño…
2009 Enero 29
- Extraño la luna que te dediqué.
- Extraño el tictac incesante de mi reloj, y el giro de las agujas mientras transcurre el tiempo.
- Extraño el latido de mi corazón, inaudible e indetectable.
- Extraño la larga espera, aquella que siempre está presente antes de las cosas buenas.
- Extraño el cansancio y el agotamiento.
- Extraño que nada de eso importe cuando te veo.
- Extraño que mis ojos se abran ante tu belleza, y queden deslumbrados por un instante.
- Extraño tu voz diciendo mi nombre.
- Extraño el roce de nuestros labios, tímidos al principio.
- Extraño que nuestras lenguas, ya sin timidez alguna, se conviertan en una sola.
- Extraño abrazarte, y embriagarme con tu aroma.
- Extraño el vaivén de tu respiración.
- Extraño el nerviosismo que me invade.
- Extraño la primera impresión, y de inmediato, la comodidad.
- Extraño todo eso que te pertenece.
- Extraño que tus manos me hayan curado, y hayan dejado como nuevos mi cuerpo y mi corazón.
- Extraño observarte mientras te pones cada vez más hermosa.
- Extraño salir contigo, brindar por ti, por mi, y por ambos.
- Extraño ver lugares que nunca había visto.
- Extraño la oscuridad que nos envuelve, y nos permite salirnos con la nuestra.
- Extraño regresar con tu mano entrelazada con la mía.
- Extraño que la gravedad atraiga tu cuerpo hacia el mío.
- Extraño que el latido de nuestros corazones ahora nos ensordezca.
- Extraño el aroma de tu cabello, y que recuestes tu cabeza contra mi pecho.
- Extraño que nuestra piel se erice bajo nuestras caricias.
- Extraño tu voz, diciendo claramente, en medio de un susurro, dos palabras que alegran mi vida entera.
- Extraño repetirlas una y otra vez, mientras juego incesantemente con tu cuello.
- Extraño dormirme (o mejor dicho, intentarlo) pensando en ti.
- Extraño un “hasta pronto” que me hace desearte más.
Y todo esto no lo extraño porque no pueda volver a tenerlo, sino porque ansío volver a repetirlo, una y otra vez, hasta que mi corazón se harte ya de latir.
Ante todo, te extraño a ti.
Y con todo, y por todo, sólo puedo decirte una cosa:
TE AMO.
Por un mes contigo, y por los siguientes que vendrán.
















