Estoy descubriendo que mi impulso propio a escribir es proporcional a qué tan molesto esté en determinado momento (no es lo único que me impulsa, pero es una de las cosas que más rápido logra que lo haga).
Hoy lo estoy bastante, así que tengo que escribir al respecto.
Esta mañana subí a la facultad para hablar con un profesor, para plantearle la posibilidad que me pusiera Ausente en la materia, y así evitar que la nota que me puso (¿merecida? no lo sé, soy el primero en admitir que no estudié tanto como debía, pero de ahí a decir que mi trabajo no sirvió para nada, hay un largo trecho) afectara mi promedio; así podría tener más chance para inscribirla el semestre que viene (ese es otro rollo más, pero es harina de otro costal).
Al llegar allá, estuve un rato cuadrando mis horarios, para ver qué materias inscribiré, y en eso llegó el profesor. No diré nada acerca del tiempo que tuve que esperar para que me atendiera, porque como estudiante es una de las cosas que uno tiene que calarse. Lo que sí diré es que entré a su cubículo a las 12 en punto, y minutos antes había escuchado sonar su celular — seguramente tenía algo pendiente por hacer, y no lo culpo por ello.
Por lo que sí voy a culparlo, es por la educación, o mejor dicho, falta de educación, con la que se dirigió a mi. A mi me sabe a <inserte palabra de su gusto aquí> el rango que pueda tener en la facultad; más allá de eso, somos personas ambos, y fuimos educados igual.
-”Buenos días casi tardes, profesor, ya prácticamente tardes…”
(me ve)
-No no no, ya me tengo que ir. (esto dicho mientras cerraba su laptop -que a mi parecer seguía aún encendida- lo más rápido que pudo)
-Eh… disculpe que lo moleste, pero venía a preguntarle sobre la posibilidad de colocarme ausente en la matería…
-Yo no le puedo colocar ausente porque eso es ilegal, y usted no debería pedirle a ningún profesor que le coloque ausente.
-¿Ilegal?
-Sí, es ilegal porque usted presentó todos los parciales y por lo tanto estuvo presente en la materia.
-Pero es la primera vez que escucho eso, incluso, sé de profesores que le sugieren eso a uno para no perjudicarnos la materia.
-Ah, yo no puedo hablar por los demás profesores… pero eso es ilegal.
Tras decirle al profesor que había todavía gente esperándolo afuera para hacerle consultas de notas, le di las “gracias de todas maneras”, y salí del cubículo, cerrando la puerta. (Si algo agradezco tener, es una excelente memoria para detalles como esto — igual, es mi palabra contra la de él).
A mi no es fácil hacerme molestar, pero eso me sacó de mis casillas.
Pero para estar molesto, uno debe siempre revisar los hechos, y ver si le favorecen o no. Estar molesto sin razón es una pérdida de tiempo. Así que, haciendo uso de Google (que todo lo encuentra, y si no, no existe) busqué las leyes vigentes en la ULA, mi casa de estudios (son provistas por la facultad de Ciencias, pero eso no debe importar, son leyes globales, hasta donde sé). Una de las primeras leyes que recuerdo (gracias a un altercado similar con otro profesor) es que los profesores están obligados por ley a entregar notas y resoluciones del parcial, por escrito, dentro de los 5 días hábiles siguientes a una evaluación…
“El que esté libre de pecado, que lance la primera piedra”.
Entonces, veamos, yo no soy abogado ni mucho menos, pero poseo cierta capacidad de razonamiento para interpretar lo que está escrito; léase, la sección que dice:
Resolución sobre caso de los “00 AU”
(Resolución del 30 de octubre de 1986 del Consejo Universitario, suscrita por el Secretario de la Universidad de Los Andes y dirigida a los Decanos y Vicerrectores de Núcleo)1) Si un estudiante presentó un solo Parcial, se trata de una persona que no tuvo derecho a Examen Final; se le asignará el Código sin derecho a Examen Final y la asignatura se tomará en cuenta a los efectos del Promedio Ponderado Global. (No es mi caso, nosotros no presentamos finales… aún.)
2) Si un estudiante no presentó ninguno de los Exámenes Parciales, esto significa que estuvo ausente, que no cursó y no se toma en cuenta para el Promedio Ponderado.
3) No se tomará en cuenta para el Promedio Ponderado cuando se señala Proyecto Pendiente.
De acuerdo a las partes en negrita, se interpreta así: si no presenté ninguno, estoy ausente. En eso estamos claros. Pero la ley no dice absolutamente nada del inverso: “si presenté algo, entonces no puedo estar ausente”. En términos legales, las cosas deben estar expresadas sin posibilidad de ambigüedades, y acá por tanto no se ve nada de una ilegalidad. Así que, ¿en dónde está lo ilegal de eso? ¿No será entonces que me quiso ver la cara de idiota, diciéndome eso para no decirme sencillamente “no me da la gana de ponerte ausente”?
Para mi habría sido más entendible de alguna manera esto último, pero cuando se trata de hacerme quedar como estúpido, eso sí no planeo tolerarlo de ninguna manera. Si él me dice la verdad, ya sea que por su propia convicción considera que eso no debe hacerse, porque considera que está incorrecto, o cualquier razón que desee, me quito el sombrero, como dicen, y le otorgo el respeto que merece; pero ¿de ahí a salirme con esto?
Profesor, le agradezco que no insulte mi inteligencia.
Hace tiempo, mencioné en esta entrada una aplicación que en mi caso podría ser interesante con respecto a mi tesis de grado. Ahora, quedé completamente asombrado con el avance de la tecnología:
Un profesor (Babak A. Parviz) junto con sus alumnos en la Universidad de Washington en Seattle, está poniendo una enorme cantidad de componentes electrónicos en un lente de contacto (manteniendo, a pesar de ello, la visibilidad a través de él); en un futuro, esto permitiría poner pantallas, cámaras, sensores, o cualquier cosa en un lente, permitiendo al usuario observar cosas al estilo de Terminator.
El link al artículo -en inglés- acá.
Más adelante comentaré más a fondo sobre esto. Realmente me llamó muchísimo la atencón.
Tenía el blog algo abandonado, y leyendo vía Twitter un artículo de otro blog, me pareció interesante reproducirlo por acá y agregarle una que otra acotación personal.
Según @joserafael (a quien tengo el agrado de seguir desde hace poco en Twitter), él (tal como hago yo también) pidió sus discos de Ubuntu de manera gratuita, para que se los enviaran a su casa.
Al llegar el cartero de Ipostel, lo que le entregaron no fue un sobre con sus respectivos discos, sino le dijeron que pasara por la oficina principal de Ipostel en su ciudad (Caracas), para entregar ciertos requisitos para poder retirar su paquete. Ya que él es quien puede explicarlo de la mejor manera posible, he acá lo que escribió al respecto:
Todos los años como es de costumbre recibo a través de Ipostel los cd de Ubuntu donde uno los puede solicitar gratuitamente desde su página oficial http://www.ubuntu.com. Esta vez fue diferente porque en vez de enviarlos a mi domicilio, recibí por medio de un cartero un aviso para retirarlos en la sede principal de Ipostel ubicada en la Av. José Angel Lamas y llevar como requisito copia de la cédula de identidad, copia del registro de información fiscal (R.I.F), 0,90 Bs.F en estampillas y 0.25 unidades tributarias (Bs.F. 13,75).
Nota de d1m1: En el propio enlace, noten lo que él escribe: “En el empaque dice claramente que son sin fines de lucro, pero para el Seniat eso no es válido”
Luego de armar una carpeta con los requisitos exigidos me dirijo a dicha sede. Me encuentro con la sorpresa de que me exigen la factura de esos cd porque según ellos fue una compra echa por internet. Le insistí que no era una compra sino que Canonical envía gratis los cd. Los funcionarios del Seniat no me creyeron y sencillamente tenía que escribirles al remitente (Canonical) que me enviara un comunicado donde la factura daba un valor de cero. Según ellos nada puede ser enviado gratis y los importadores deben pagar esos impuestos. Ahora gracias a que recibo los cd de Ubuntu soy importador según el Seniat.
Les pedí que leyeran el sobre donde expresan claramente que no es de valor comercial, manifestaron que ellos no creen en nada lo que dicen los sobres (acotación de d1m1: o sea que eso está ahí de adorno, o porque uno siempre los quiere estafar. Claro.). También abrieron el sobre y revisaron cd por cd (acotación de d1m1: ………………Increíble…), los que les faltó fue olerlos, pero aún así ellos no estaban convencidos.
Las excusas para que el Seniat me negara la entrega fueron varias y esos funcionarios me ponían ejemplos que no tenía nada que ver. Por ejemplo que si uno se gana en una lotería un carro en los Estados Unidos y lo envían a Venezuela eso tiene que pasar por ellos porque no es gratis (acotación de d1m1: no, no es gratis, es verdad — es como el 50% del valor declarado del carro en impuestos y demás vainas, pero mejor dejémoslo así, ya que no tiene nada que ver…). Si fuese un regalo también se deben pagar impuestos. Es decir si te envían un regalo desde el exterior debes exigirle al remitente la factura. Otro ejemplo más que no tiene nada que ver con mi caso es que ahora están poniendo orden y controlando cualquier evasión de impuesto.
Aunque reconozco que subí el tono de voz por las incoherencias que me decían (Acotación de d1m1: ¿quién no…? Yo probablemente -aunque intentaría evitarlo, claro- les habría hecho lo mismo. Ante tal “espectáculo”, uno queda frustrado…), me amenazaron con llamarme a seguridad, cosa que no ocurrió porque al parecer estos señores tienen muchos inconvenientes con los empleados de Ipostel. Luego de tanto explicarles e insistirles que esos cd son gratis, a la final me los entregaron probablemente porque era hora del almuerzo y estaban cansados de escucharme.
Yo lo único que puedo concluir es que ahora no se puede recibir una carta o un sobre porque la gestapo, perdón el Seniat puede retenerla y exigir pagos y requisitos a su antojo, así demuestres que Ubuntu es de libre distribución.
Para concluir sólo puedo decir que a mi Globovision no me envenena la mente sino actitudes ilógicas como éstas.
Y se supone que de esta manera estamos avanzando, ¿no? </sarcasmo_obvio>
A ver, comencemos por un punto: hace algunos años (el 28/12/2004, para ser exacto), hubo un decreto (el ya conocido Decreto 3390) por parte de la presidencia que fomentó el uso de Software Libre en detrimento del no-libre o propietario por parte de los organismos públicos. Los susodichos CDs forman parte de dicho grupo de Software Libre. En su definición -algo confusa cuando se traduce Free Software en inglés, ya que significa tanto “Software Libre” como “Software Gratis”, aunque el uso aceptado sea el primero- casualmente esta distribución cumple también con la segunda traducción como parte de su promesa: “Ubuntu is and always will be free of charge.” Es decir: “Ubuntu es y siempre será gratuito”.
No obstante, los funcionarios del SENIAT, en obvio desconocimiento de dicho decreto, y hasta ignorancia adrede con respecto del contenido de la carta adjunta (en la foto se puede leer clarita; si no, acá está una copia – enlace directo a un pdf). ¿Por qué parece ser que en este país las palabras “funcionario público” vienen inexorablemente atadas al concepto de arrogancia, y al mismo concepto de “venezolano arrecho”, en donde “yo simplemente soy más arrecho que tú, así que no me jodas”? (evidentemente, hay excepciones… no planeo con esto meterlos a todos en un mismo saco)
La música en mis audífonos evita que piense demasiado.
Sí, hasta ahora parece ser lo único que calma mis neuronas. Igual recaeré tarde o temprano, lo sé.
Aún no logro salir del túnel; a mi alrededor veo los árboles que sirven de paredes. Son demasiado frondosos, y aunque a veces puedo ver la luz del sol que parece no existir pasar a través de las ramas, la mayoría del tiempo me dejan en total oscuridad.
Mi brújula gira incesantemente, burlándose de mi ya pésimo sentido de la dirección; igual perdí mi mapa ya hace tiempo, así que ¿para qué me sería útil saber dónde está el norte? – realmente no sé ya hace cuánto tiempo. O quizás sí lo sé, pero mi mente, saturada ya, procura bloquearlo para ayudarme a mantener la poca sanidad mental que me queda.
La detesto.
La canción cambia sin darme cuenta. Escucho su ritmo casi sin pensar (lo que significa que está haciendo bien su trabajo), pero el sonido se torna lejano, a pesar de no poder tenerlo humanamente mas cerca de mis oidos. Eso no es bueno; ya veo las ideas, tornando su sucio e irónico rostro hacia mi. Se acercan, al verme desprotegido. Huiría, como suelo hacerlo, pero ¿de qué sirve? ¿Pelearé contra ellas, entonces?
Miro de nuevo los árboles a mi alrededor. Y la visión ante mis ojos ya no me sorprende. También tienen rostros.
Rostros que reconozco.
La música en mis oidos ya dejó paso al silencio hace rato – eso significa que ya no sólo puedo verlos, sino que también escucho sus voces. También las reconozco. Procuro sin embargo no escuchar las palabras; los rostros son amigables, pero las palabras son vacías — promesas, palabras de aliento, muestras de afecto. Todas dichas por decir. ¿Acaso mi desconfianza se ha vuelto ya tan grande?
Sólo hay una forma de averiguarlo.
Mis labios, inertes hasta ahora, toman su tiempo para dejar salir una sola palabra. Después de todo, hace tiempo ya -junto con mi lengua- que se cansaron de trabajar para darse cuenta que lo que hacían era inútil: podían hablar mucho, poco o nada, pero igual las palabras parecían estar siempre en otro idioma. Uno que yo sólo hablo y entiendo.
A pesar de eso…
“Hola”.
Sin prisa y de la misma forma que mis labios, un rostro cercano se torna hacia mi. Mis ojos, ya acostumbrados a la oscuridad, no tardan mucho en reconocerla.
Y de repente…
“Hola”, responde también. Eso me sorprende, a la vez que aumenta mi desconfianza.
¿Obtendré de nuevo el mismo resultado de siempre?
Los rostros de mis ideas, ya cercanos, se tornan agresivos. Saben que sigo desarmado, y que pueden atacarme cuando quieran. A pesar de ello, mantienen su distancia, aunque están mucho más cerca que antes, desafiándome.
“¿Cómo estás?”
El rostro habla de nuevo. La misma pregunta vacía de siempre. Cuántas personas preguntan esto sin realmente estar interesados en la respuesta.
“Bien”, miento. Ya estoy acostumbrado. ¿Se dará cuenta de mi mentira?
“Ah, me alegro”. No, no lo hizo. Y me devuelve a la realidad. Nunca lo hará.
Mis ideas finalmente ven su oportunidad y apuntan sus armas hacia mi. Una tras otra hacen impacto en sus distintos objetivos y me destajan poco a poco, cortando primero la ropa, que cae en jirones sobre el suelo. Me doy cuenta ante esto que los rostros, que antes se limitaban a observarme apenas, lentamente me dan la espalda, uno tras otro.
Ya entiendo…
Tras dejarme aun mas indefenso, comienzan a cortar piel y carne sin distinción. La sangre comienza a fluir, rompiendo la monotonía de la oscuridad y tornándola escarlata, brillando a pesar de la falta de luz. Ni siquiera siento el dolor que se supone debería sentir cuando se es cortado en mil pedazos. Los veo caer, lentamente, en el mismo sitio donde se reune ya gran parte de mi sangre, hasta que por último, todo es oscuridad…
つづく
Como cada vez que me ocurre algo, no sé, que amerita escribir, he estado debatiéndome entre escribir algo acá o no. Escribir siempre me ayuda, pero como mis pensamientos a veces son tan volátiles, cuando empiezo a escribir, puede que al rato no esté de acuerdo con lo que está en un principio y termine borrándolo todo. Veamos si este no es el caso.
Ahorita tengo en mente -gracias al fin de mi relación con mi (ahora) ex-novia hace unos días- que, en alguna parte leí o escuché que cuando uno pierde algo, pasa por 5 fases o etapas, y me preguntaba por cuál de ellas estoy pasando ahorita. Naturalmente, me interesa llegar a la quinta de una vez y seguir adelante con mi vida, pero supongo que siempre hay un inevitable tiempo de “luto”, digámoslo así. Busqué en Google, y las encontré. He acá lo que dice al respecto esta página:
En español, grief tiene múltiples significados: pena, aflicción, lástima, pesar, sufrimiento, tristeza, amargura, condolencia, congoja, cuita, desconsuelo, dolor, zozobra. Como la palabra con la que quizás me siento más identificado ahora es “dolor”, así titulé este post, y bajo esa definición continúo.
Las Etapas del Dolor:
- Negación y Aislamiento: Al principio, tendemos a negar que la pérdida ocurrió. En mi caso, estuve mortificándome durante 4 días seguidos pensando si las obvias señales (incluyendo el típico “tenemos que hablar/quiero que hablemos” de las mujeres que tanto detesto precisamente por esta razón) llevarían a lo que más temía o no. Por lo general esto también nos impulsa a alejarnos de todo el mundo. Esto tiende a durar sólo un momento, aunque quizás sea más largo.
- Cólera/Ira: En este momento el dolor se convierte en ira y uno puede sentir furia hacia la persona que infligió dicho dolor (aún si dicha persona está muerta), o hacia el mundo entero, por permitir que dicha pérdida sucediera. Incluso, puede estar enojado consigo mismo por permitirlo, o por no hacer nada al respecto, aún si, de forma realista, no habría podido hacer nada al respecto. Yo -aún- no he expresado furia hacia ella; sí, me molesta que todo haya pasado -en apariencia- de la noche a la mañana, que ella no haya querido darle una oportunidad a la relación, e inclusive estuve molesto conmigo mismo por no hacer cosas que quizás debí haber hecho. De vez en cuando me sorprendo a mi mismo estando molesto sin razón aparente. Supongo que esta etapa es intermitente y se mezcla con las demás. (¿O se nota que estoy en esta? Porque, viendo en retrospectiva, escribí más acá que en las demás…)
- Ruego: En esta etapa, la persona llega al punto de rogarle a Dios (o la deidad o no de su preferencia) pidiéndole que le quite el dolor a cambio de algo. En mi caso, sí, admito que en cierto punto lo pedí – y me arrepentí segundos después. La experiencia que conlleva perder a alguien hace bien, aunque no parezca.
- Depresión: La persona simplemente se siente vacía, o insensible, aunque en el fondo pueden permanecer la rabia y/o la tristeza. Aún no he pasado por esto, al menos conscientemente…
- Aceptación: Acá es cuando finalmente ceden la rabia, la tristeza y la angustia, y la persona acepta la pérdida. Acá me pregunto… ¿¿¿cuánto tiempo falta pa’ eso???
En fin… quizás mañana me ponga a escribir alguna otra cosa… sé que se acerca un día -inevitablemente- en el cual voy a tener que escribir quiera o no. Por ahora, hago como Andrés López y “dejo así”.
Pensar nunca ha sido mi fuerte.
No, no lo digo en término de dificultad, sino en términos de lo inconveniente que es pensar… cuando se hace más de la cuenta.
Hoy pienso en la incertidumbre de mis pensamientos (ya ando recursivo…); ¿por qué me invade tanta intranquilidad? ¿qué hice o dejé de hacer para estar así?
He estado programando un futuro que es tan borroso como mi visión a lo lejos, que depende de tantas cosas que el mínimo traspié desmoronaría todos y cada uno de mis planes. Me siento solo nuevamente, incapaz de intuir correctamente los pensamientos de aquellos a quienes quiero, incapaz de saber si algo en mi falla y los aleja. La música -mi eterno alivio- hoy me angustia en vez de calmarme. No sé si me preocupo inútilmente, o si tengo incluso razones para pensar como pienso — a veces mi guión mental no coincide con la realidad y me hace dudarlo todo. Debo entender que no todo es como yo lo pienso, pero a veces me cuesta lidiar con las conciencias independientes de los demás.
Como quisiera poder leer la mente…
Empezando por la mía.
Cerrar los ojos y entregarme a mi subconsciente lo haría peor; primero por los minutos de intranquilidad que me invadirán totalmente, hasta que el cansancio me golpee y me haga dormir.
Poco a poco, me di cuenta que ni siquiera eso serviría. Sigo intranquilo, sin saber qué hacer.
Horas después, mi perspectiva ha cambiado. Entiendo muchas cosas que hace horas no entendía, o simplemente me negaba a ver.
Esta vez, puedo decir que es esperar lo que nunca ha sido mi fuerte. Detesto esperar.
No ver el futuro de forma certera me hace ser impaciente (algo que va contra mi propia naturaleza); e imaginar los posibles resultados en mi cabeza me hace ser ligeramente neurótico. Una vez más, debo recordar que no todo sigue un guión predefinido, y no todo llega en el tiempo que yo quiera. Pongo por escrito algo que alguien por ahí dice mucho: “tiempo al tiempo para que el tiempo tenga lo que necesita para ser tiempo. No antes ni después”. (Capaz y lo cambié, pero la esencia es esa).
Hoy puede ser esperar tener las herramientas que necesito para avanzar, esperar una llamada, un mensaje, una conversación, un comienzo, un final, un hola, un adiós, quizás un hasta luego o algo completamente distinto a todo esto. No saberlo me hace sentir inútil, pero primero me toca tener entendimiento y fortalecerme, para luego hacer de una situación lo mejor posible.
Odio tener que hacerlo, pero estoy esperando.
Que el resultado de dicha espera sea el mejor que se pueda, así no me agrade al principio, o quizás ni esté de acuerdo. Mientras sea lo mejor, el entendimiento llegará.
Escrito mientras escuchaba: Pink Floyd – High Hopes
Esto fue algo que me pasaron hoy a mi correo, y me pareció interesante, así que lo comparto por acá también.
“ALGO HICIMOS MAL”
Presidente de la República
Palabras del presidente Óscar Arias en la Cumbre de las Américas
Trinidad y Tobago
18 de abril del 2009Tengo la impresión de que cada vez que los países caribeños y latinoamericanos se reúnen con el presidente de los Estados Unidos de América, es para pedirle cosas o para reclamarle cosas. Casi siempre, es para culpar a Estados Unidos de nuestros males pasados, presentes y futuros. No creo que eso sea del todo justo.
No podemos olvidar que América Latina tuvo universidades antes de que Estados Unidos creara Harvard y William & Mary, que son las primeras universidades de ese país. No podemos olvidar que en este continente, como en el mundo entero, por lo menos hasta 1750 todos los americanos eran más o menos iguales: todos eran pobres.
Cuando aparece la Revolución Industrial en Inglaterra, otros países se montan en ese vagón: Alemania, Francia, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda… y así la Revolución Industrial pasó por América Latina como un cometa, y no nos dimos cuenta. Ciertamente perdimos la oportunidad.
También hay una diferencia muy grande. Leyendo la historia de América Latina, comparada con la historia de Estados Unidos, uno comprende que Latinoamérica no tuvo un John Winthrop español, ni portugués, que viniera con la Biblia en su mano dispuesto a construir “una Ciudad sobre una Colina”, una ciudad que brillara, como fue la pretensión de los peregrinos que llegaron a Estados Unidos.
Hace 50 años, México era más rico que Portugal. En 1950, un país como Brasil tenía un ingreso per cápita más elevado que el de Corea del Sur. Hace 60 años, Honduras tenía más riqueza per cápita que Singapur, y hoy Singapur –en cuestión de 35 ó 40 años– es un país con $40.000 de ingreso anual por habitante. Bueno, algo hicimos mal los latinoamericanos.¿Qué hicimos mal? No puedo enumerar todas las cosas que hemos hecho mal. Para comenzar, tenemos una escolaridad de 7 años. Esa es la escolaridad promedio de América Latina y no es el caso de la mayoría de los países asiáticos. Ciertamente no es el caso de países como Estados Unidos y Canadá, con la mejor educación del mundo, similar a la de los europeos. De cada 10 estudiantes que ingresan a la secundaria en América Latina, en algunos países solo uno termina esa secundaria. Hay países que tienen una mortalidad infantil de 50 niños por cada mil, cuando el promedio en los países asiáticos más avanzados es de 8, 9 ó 10.
Nosotros tenemos países donde la carga tributaria es del 12% del producto interno bruto, y no es responsabilidad de nadie, excepto la nuestra, que no le cobremos dinero a la gente más rica de nuestros países. Nadie tiene la culpa de eso, excepto nosotros mismos.En 1950, cada ciudadano norteamericano era cuatro veces más rico que un ciudadano latinoamericano. Hoy en día, un ciudadano norteamericano es 10, 15 ó 20 veces más rico que un latinoamericano. Eso no es culpa de Estados Unidos, es culpa nuestra.
En mi intervención de esta mañana, me referí a un hecho que para mí es grotesco, y que lo único que demuestra es que el sistema de valores del siglo XX, que parece ser el que estamos poniendo en práctica también en el siglo XXI, es un sistema de valores equivocado. Porque no puede ser que el mundo rico dedique 100.000 millones de dólares para aliviar la pobreza del 80% de la población del mundo –en un planeta que tiene 2.500 millones de seres humanos con un ingreso de $2 por día– y que gaste 13 veces más ($1.300.000.000.000) en armas y soldados.
Como lo dije esta mañana, no puede ser que América Latina se gaste $50.000 millones en armas y soldados. Yo me pregunto: ¿quién es el enemigo nuestro? El enemigo nuestro, presidente Correa, de esa desigualdad que usted apunta con mucha razón, es la falta de educación; es el analfabetismo; es que no gastamos en la salud de nuestro pueblo; que no creamos la infraestructura necesaria, los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos; que no estamos dedicando los recursos necesarios para detener la degradación del medio ambiente; es la desigualdad que tenemos, que realmente nos avergüenza; es producto, entre muchas cosas, por supuesto, de que no estamos educando a nuestros hijos y a nuestras hijas.
Uno va a una universidad latinoamericana y todavía parece que estamos en los sesenta, setenta u ochenta. Parece que se nos olvidó que el 9 de noviembre de 1989 pasó algo muy importante, al caer el Muro de Berlín, y que el mundo cambió.
Tenemos que aceptar que este es un mundo distinto, y en eso francamente pienso que todos los académicos, que toda la gente de pensamiento, que todos los economistas, que todos los historiadores, casi que coinciden en que el siglo XXI es el siglo de los asiáticos, no de los latinoamericanos. Y yo, lamentablemente, coincido con ellos. Porque mientras nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías, seguimos discutiendo sobre todos los “ismos” (¿cuál es el mejor? capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo, neoliberalismo, socialcristianismo…), los asiáticos encontraron un “ismo” muy realista para el siglo XXI y el final del siglo XX, que es el pragmatismo . Para solo citar un ejemplo, recordemos que cuando Deng Xiaoping visitó Singapur y Corea del Sur, después de haberse dado cuenta de que sus propios vecinos se estaban enriqueciendo de una manera muy acelerada, regresó a Pekín y dijo a los viejos camaradas maoístas que lo habían acompañado en la Larga Marcha: “Bueno, la verdad, queridos camaradas, es que mí no me importa si el gato es blanco o negro, lo único que me interesa es que cace ratones” . Y si hubiera estado vivo Mao, se hubiera muerto de nuevo cuando dijo que “ la verdad es que enriquecerse es glorioso ”. Y mientras los chinos hacen esto, y desde el 79 a hoy crecen a un 11%, 12% o 13%, y han sacado a 300 millones de habitantes de la pobreza, nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías que tuvimos que haber enterrado hace mucho tiempo atrás.
La buena noticia es que esto lo logró Deng Xioping cuando tenía 74 años. Viendo alrededor, queridos Presidentes, no veo a nadie que esté cerca de los 74 años. Por eso solo les pido que no esperemos a cumplirlos para hacer los cambios que tenemos que hacer.
Muchas gracias.
Hay días en los que te quedas en casa y duermes hasta tarde.
Hay días en los que todo está tranquilo y nada te molesta.
Hay días en donde en vez de escuchar eres escuchado.
Hay días en donde todo sencillamente funciona.
Hay días en donde dejas de ser transparente.
Hoy simplemente no fue uno de esos días.
Que se acabe hoy, para que mañana todo sea distinto.
En un comentario en la entrada justo antes de esta (verla acá: Reblog: ¿Dónde está mi paquete? (Denuncia contra Liberty Express) me preguntaban acerca del courier que recomendé, y consideré ponerlo en una entrada aparte.
Antes que nada: muchas gracias por los comentarios.
Bien, la compañía en cuestión es Transexpress (anteriormente también se conocía como Masterdelivery, pero ellos descontinuaron el servicio a principios de este año). Se trata de un servicio de recepción y envío de paquetes puerta-a-puerta (door to door) que nos permite a quienes vivimos en latinoamérica (de especial interés para mi en esta entrada es Venezuela, puesto que es donde vivo) poder comprar casi cualquier artículo en Estados Unidos, sin tener que vivir allá. Leer más…
Para aquellos que nos vemos en la necesidad de usar couriers para traer cosas del exterior, es bien interesante leer esto. Lo reblogueo desde este post de Yole (visto vía Twitter de @musicaymas)
Mi correo amable de hoy fue:
“Buenos días
No sé ni siquiera la manera de comenzar este correo.
Lamentablemente me he equivocado al poner un paquete en sus manos, considerando la IRRESPONSABILIDAD que han tenido y el MALTRATO que he recibido como cliente.
No justifico de NINGUNA MANERA que ya haya pasado más de un mes desde que mi paquete fue entregado a sus bodegas y yo no tenga respuesta del mismo. Me he cansado de llamar a los supuestos telefonos de atención al cliente que tienen y nunca contestan o han tenido la AMABILIDAD de contestar y trancar sin permitir que yo pueda hacer consulta alguna.
Ya he tenído experiencias con otros servicios como Transexpress que a pesar de la lentitud, de los primeros meses del año y a pesar del cobro en dolares, mis paquetes han llegado bien y en un tiempo razonable, y no solo eso, si no que las veces que han tenido retraso me han dado respuesta, incluso en paquetes que fueron comprados en las fechas picos de Diciembre 08 y Enero 09Yo, de buena fé y confiando en la experiencia de dos compañeros, decídí probar el servicio de Liberty Express, el cual tenía la errada idea de que era bueno, me dejé convencer por razones obvias:
- El envio lo cobran en bolívares y no en dolares: Se sabe de la situación del control cambiario y tratando de ahorrar mi dinero en CADIVI para futuras compras.
- La “supuesta” buena atención al cliente y la rapidez del servicio
Creo que son razones como para optar a probar este servicio que además fue recomendado.
El día 9 de marzo, hice la compra de un disco duro por Amazon, la entrega de amazon a las bodegas de Liberty Express en Miami fue dentro del tiempo estimado. Mi paquete que está bajo el tracking number XXXXXXXX fue entregado a “LINARES” (Según el tracking package de Amazon) el día 12 de marzo.
Luego de entregado mi paquete en las bodegas, y preocupada porque en la página NO SALIA REGISTRADO MI PAQUETE, llamé a la semana a los telefonos de atención al cliente que ponen en la página (http://www.libertyexpress.com) y la única vez que me atendieron, me informaron que el supuesto señor “LINARES” trabaja para Liberty Express y que el paquete estaba en la bodega pero que por problemas con el sistema no aparece aun en la página, que a partir de ese día estarían actualizando la página y que mi paquete aparecería ese mismo día.
Ha pasado ya más de un mes, he mandado varios correos, me he cansado de llamar a todos los números de telefono que dicen en la página, he pasado suficiente molestias y para colmo, desde la semana pasada la página de Liberty Express tiene un gran gran aviso que dice: “ESTAMOS CERRADOS POR MANTENIMIENTO”
¿Que clase de servicio tan pauperrimo es este?
¿QUE CLASE DE ATENCIÓN AL CLIENTE ES ESTA?
¿QUE CLASE DE IRRESPONSABLES TRABAJAN EN LIBERTY EXPRESS?
¿No se dan cuenta que el PAQUETE QUE TIENEN EN SUS MANOS NO ES SUYO?
¿NO SE DAN CUENTA QUE EL DINERO ES MIO, ES MI DINERO, MIS DOLARES, MI INVERSIÓN?
¿NO SE DAN CUENTA QUE PARA LO UNICO QUE ESTOY USANDO ESTE SERVICIO TAN CHIMBO ES PARA TRAER MI PAQUETE?
¿NO SE DAN CUENTA DE LA FALTA DE RESPETO Y CONSIDERACIÓN QUE TIENEN CON LOS CLIENTES?Ni siquiera dan la cara, ni siquiera estan con una página activa, no tienen respuestas, son unos LADRONES, unos IRRESPONSABLES.
No puedo creer como es que tienen un servicio tan MALO.
ESTO NO ES GRATIS SEÑORES, YO ESTOY PAGANDO Y EXIJO CON URGENCIA QUE ME DEN UNA RESPUESTA.
ABUSADORES, respondan.
DEN LA CARA”
Demás está decirles que por favor no usen esa mierda.
El que quiera traerse algo: http://www.transexpress.com (No me han fallado para nada)
Lo mismo digo yo. A excepción de unos cuantos cuentos (culpa de Serávila C.A., quien es la compañía encargada de los paquetes acá en Venezuela de Transexpress) puedo decir que son muy buenos.



















